La reestructuración del sistema de salud en México avanza paralelamente en sus dos ejes, la atención individual y la atención colectiva. En materia de salud colectiva, la transformación tiene dos objetivos objetivos centrales, robustecer la capacidad rectora del Estado mexicano en materia sanitaria y brindarle a la Secretaría de Salud federal un brazo operativo para el ejercicio de sus atribuciones. Para ello la Secretaría de Salud creó el Servicio Nacional de Salud Pública (SNSP), un cuerpo personas servidoras públicas que tiene como misión salvaguardar y proteger la salud de la población a través del fortalecimiento de las Funciones Esenciales de la Salud Pública. En ese sentido, la transformación sanitarista se materializa con tres acciones claves para el SNSP; reorganizar el ejercicio de la salud colectiva en el país por funciones (gerencia, operaciones, logística e inteligencia) en lugar de programas temáticos verticales, consolidar funcional y orgánicamente a las personas servidoras públicas dedicadas a salud pública con una identidad profesional definida, y redefinir la acción rectora de la Secretaría de Salud como un acompañamiento territorial desplegado de manera constante a lo largo de todo el territorio nacional.